ADOQUINADO DE VÍAS

Pavimentación en adoquín: aporte de la campaña de Jorge Acevedo


Tres vías pavimentadas en adoquín de arcilla dejó a la ciudad la campaña de Jorge Acevedo. Una en Toledo Plata, otra en Palmeras Parte Alta, en la ciudadela de Juan Atalaya y una tercera en Belén. Fueron hechas con el trabajo de los vecinos, bajo la dirección de dos ingenieros civiles productores de arcilla que revisaron cuidadosamente la técnica de instalación del adoquín para garantizar que la pavimentación que supere en duración, y por supuesto en belleza, a la que se hace en cemento con los programas “comunidad-gobierno”.

En los barrios de Cúcuta se han pavimentado miles de calles “comunidad-gobierno” con cemento. Es una técnica costosa y de poca durabilidad como se constata en deterioro generalizado de esas vías, la mayor parte de las cuales se asientan sobre terrenos arcillosos. Hoy, al cabo de diez años, son muchísimas las que deben repararse. Pero el mantenimiento de las vías de cemento es muy costoso. En la mayor parte de los casos, para recuperarlas es necesario levantar el concreto viejo con maquinaria pesada y hacerlas de nuevo.



En cambio, el mantenimiento de las vías en adoquín lo hacen los mismos vecinos, removiendo los adoquines, emparejando de nuevo el terreno y volviéndolos a colocar. En cada vía capacitamos a los vecinos para hacer mantenimiento. Una vez hecha cada calle, se desmontó un segmento para mostrar cómo se le da mantenimiento, lo que en vías de mucho tráfico y construidas en suelo inestable no debe hacerse sino cada tres años, siendo lo normal que se haga cada diez años.

Lo que quisimos fue motivar a la ciudad a pavimentar con adoquín de arcilla. El adoquín es un producto emblemático de nuestra región. Se produce con mano de obra del Área Metropolitana de Cúcuta y el empleo que genera se queda aquí. Además es un producto de excepcional belleza. Es mucho más barato que el cemento o el asfalto, se instala con más facilidad, y se mantiene con el trabajo de una cuadrilla integrada por los vecinos de la calle. Sin embargo, ha tenido enemigos entre quienes venden cemento o asfalto, y muchos ingenieros civiles han compartido equivocadamente la prevención contra el adoquín.

Invito a visitar las tres calles que construimos. La primera es la avenida 18 entre calles 13 y 14 del barrio Toledo Plata. Tiene el mérito de ser la primera calle de Cúcuta pavimentada con adoquín de arcilla con trabajo de la comunidad.

 
 
 
 
 

Se inauguró en los primeros días de agosto. Tiene 306 metros cuadrados (45 metros de largo por 6,8 metros de ancho). El costo de los materiales (adoquines de arcilla, arena de trituración, arena amarilla y cemento) suma $9.800.000, lo que en promedio es $32.000 por metro cuadrado. La pavimentación con adoquín resultó 60% más barata que en concreto y 50% más barata que en asfalto.

La segunda vía, de 80 metros de largo por 5 de ancho se construyó en el barrio Palmeras Parte Alta, de la ciudadela de Juan Atalaya.






La tercera, es la avenida 27 entre calles 25 y 26 del barrio Belén. Es una vía de 85 metros de largo por seis de ancho. Ante la belleza de la obra y porque da acceso a la escuela de Belén, la Junta de Acción Comunal propuso que la vía sea de uso exclusivamente peatonal.



En muchas partes del mundo, y con ejemplos muy destacados en ciudades europeas, especialmente españolas e italianas, el adoquín se ha usado intensivamente en la pavimentación de vías urbanas para vehículos y peatones, comprobando con el paso de los años las buenas condiciones de ese material.


En Cúcuta, siendo la arcilla nuestra industria emblemática, deberíamos tener en el adoquín un sello de nuestra identidad urbana que además apoye la industria y el empleo en la región. Hacemos votos porque la nueva administración municipal retome esta iniciativa de la campaña de Jorge Acevedo.

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