ACCIÓN COMUNAL

LA ACCIÓN COMUNAL Y LOS PROCESOS DE DEMOCRACIA LOCAL


La receta con mejores efectos a mediano y largo plazo para hacer que la democracia funcione en Cúcuta y no cause pérdidas por cuenta de la corrupción, el clientelismo y la pérdida de confianza en el Estado, es fortalecer los procesos de democracia local en los barrios, comenzando por la base de la pirámide, que son las Juntas de Acción Comunal.

El Municipio debe prestarle a esas entidades toda la atención posible y tenerlas especialmente en cuenta a la hora de concertar el destino de los recursos de inversión municipales.

En Cúcuta hay que fortalecer la democracia integrando las Juntas a las deliberaciones sobre presupuesto y planificación municipal. Así se afianza y se aprende la democracia local mientras se crea seguridad y confianza en los barrios a partir del fortalecimiento de los lazos comunitarios. Las Juntas de Acción Comunal son escuelas de democracia que enseñan a elegir bien, lo que resulta necesario en Cúcuta, donde con pocas excepciones, venimos eligiendo mal. 


DOS TAREAS BÁSICAS PARA LAS JUNTAS DE ACCIÓN COMUNAL DE CÚCUTA, CON EL APOYO DECIDIDO DEL MUNICIPIO DE CÚCUTA








La primera, es que el Municipio apoye a las Juntas de Acción Comunal mediante convenios para recuperar parques que están en estado de abandono en casi todos los barrios. Si se mira cuánto del presupuesto municipal se invierte en la recuperación y acrecentamiento del espacio público, se ve que es una suma insignificante frente a la magnitud del problema. Podría incrementarse el aprovechamiento de esos dineros mediante convenios con las Juntas de Acción Comunal para que se destinen a programas “comunidad-gobierno”, donde el Municipio entrega materiales de construcción y contrata ingenieros que dirijan la obra civil, mientras los vecinos aportan la mano de obra.

La segunda: si algo es importante en Cúcuta es crear una dependencia dentro de Metrovivienda dedicada a otorgar asistencia jurídica a las Juntas de Acción Comunal para que inicien masivamente procesos de pertenencia en favor de los miles de poseedores de viviendas que tienen ganado ese derecho por prescripción adquisitiva de dominio, respecto a los cuales el Municipio de Cúcuta ha sido infinitamente indolente. Este es un problema concentrado sobre todo en las comunas 6, 7 y 8, que son la Ciudadela de Juan Atalaya y todos los barrios cercanos al Aeropuerto, donde los vecinos son injustamente sometidos a pagar por el título de propiedad de su casa, que ya tienen ganado por una posesión continua del inmueble durante más de dos décadas, y el Municipio tiene la obligación ética y social de ayudarles a reclamar judicialmente ese derecho. La mejor forma de hacerlo es apoyando en esa tarea a las Juntas de Acción Comunal. (Ver la propuesta sobre Titulación de Tierras)


Todo lo que se haga en favor de la buena marcha de las Juntas de Acción Comunal, favorecerá procesos de integración vecinal, que mejorarán las condiciones de convivencia, seguridad y habitabilidad de nuestros barrios.