$2.6 BILLONES: NO NOS CREAN TAN BOBOS

El domingo circuló con este diario un inserto publicitario de 28 páginas, muy bien impreso y muy bien ilustrado, titulado “Cúcuta 7 días” y que miente de cabo a rabo, atribuyéndole a los hechos causas distintas a las que de veras tienen. Dice el cuadernillo en su segunda página: “La administración de Donamaris Ramírez invirtió dos billones cuatrocientos mil millones de pesos en mil días de mandato. Significa que el Alcalde logró mediante gestión con el Gobierno Nacional una cantidad 23 veces mayor a la recaudada por recursos propios del municipio.”

Sus 28 páginas sustentan un discurso engañoso con fotografías y afirmaciones de particulares desinformados o malintencionados. Quedarse callado ante tamañas falsedades tan tranquilamente publicadas, dejarlas pasar inadvertidas, es permitir que cualquiera piense que aquí en Cúcuta se le puede meter los dedos en la boca a una ciudad entera, y que todos los cucuteños estamos dispuestos a cambiar el oro por espejitos.

Se enseña un cuadro que recoge supuestas inversiones debidas a la gestión del Alcalde. Muchas de ellas, ni se han hecho, ni son fruto de su gestión. Por ejemplo, el Acueducto Metropolitano cuyos 180 mil millones hacen parte de los 2,6 billones, ni se ha hecho, ni la promesa de su construcción se debe a la gestión del Alcalde de Cúcuta. Lo mismo puede decirse de los 49 mil millones de la ampliación del gas domiciliario. ¿Acaso el crecimiento inercial de una red de distribución privada de un servicio público puede atribuirse a la gestión de un alcalde?

¿Cómo puede ocurrírsele a alguien decir que el dinero girado por el Gobierno Nacional a un Municipio para atender la población afiliada a las EPS subsidiadas se deba entender como inversión debida a la gestión de un alcalde, cuando es la sumatoria de lo que toca pagar al Gobierno por cada ciudadano afiliado en cada municipio de Colombia? Según el cuadernillo, esos 642 mil millones también se los estamos debiendo a Donamaris. 400 mil millones de pesos pagados en salarios durante dos años a los maestros de la nómina oficial, que son dineros del Sistema General de Participaciones entregados por la Nación al Municipio, integran también los 2.6 billones del Acalde. Solo falta decir que el aire que respiramos se debe a la gestión del Alcalde.

¿Qué sentido tiene mentir de esa manera, lo que es tanto como sostener que el Municipio habría tenido que cerrar los colegios públicos y las clínicas, y la Nación habría dejado de considerar a Cúcuta como parte del país y girarle sus transferencias si Donamaris no hubiera sido elegido alcalde de esta ciudad?

Una cosa es el derecho legítimo que tiene un grupo de ciudadanos a destacar los aspectos positivos de la gestión de un gobernante, que sin duda existen también en el caso del Alcalde de Cúcuta, y otra cosa es salir a decir mentiras en una bonita publicación adornada con fotografías y declaraciones, unas de bobos y otras de quienes nos creen bobos.

23/10/14

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